coche inutilizadoUn taller mecánico deberá pagar a una pareja 2.687 euros al griparse el motor y quedar el coche inutilizado tras la tercera reparación.

El establecimiento responsabilizaba al conductor de circular con un piloto rojo de temperatura encendido

Cuando los afectados, representados por Iurisconsum, descubrieron que su coche perdía gran cantidad de agua y se quedó vacío el bote de expansión, lo llevaron al taller para que lo repararan. En el establecimiento diagnosticaron que el problema provenía del mal estado de la culata del vehículo y presupuestaron el trabajo en 1.362 euros.

En unas semanas se reproduce el problema

Transcurridas solo unas semanas, el vehículo volvió a tener el mismo problema y lo llevaron nuevamente al taller, que sustituyó un manguito y la bomba de agua y les cobró 259 euros.

Sin que hubieran transcurrido tres meses, el coche sufrió por tercera vez el mismo problema y volvieron a acudir al taller, donde sustituyeron la totalidad de los manguitos y los propietarios tuvieron que pagar 224 euros.

Al día siguiente de salir del taller, se gripó el motor

Al día siguiente de la tercera reparación, el motor se gripó y el coche quedó inutilizado pero el taller se negó a repararlo. Si bien el taller asumió ante el juez su deficiente ajuste de la manguera de refrigeración, responsabilizó a los propietarios del coche de circular pese al aviso del piloto rojo que indicaba el aumento de temperatura. Sin embargo, no pasaron más de cinco minutos entre el aviso el salpicadero y la avería en el motor.

No cambiaron la junta de la culata

El perito de los afectados manifestó que en el establecimiento no cambiaron realmente la junta de la culata en su momento, tal y como habían presupuestado. Y el perito del taller se mostró de acuerdo en que “no se llevó a cabo la reparación adecuadamente”.

Por todo ello, el juez entendió demostrada la responsabilidad de la demandada y estimó la indemnización propuesta por la aseguradora de los actores, entre importe de reparaciones y el valor de mercado del vehículo, que finalmente supuso un abono por parte del taller de 2.687 euros.

Los peritos se mostraron de acuerdo en que en el taller “no se llevó a cabo la reparación adecuadamente”

SENTENCIA COMPLETA

S E N T E N C I A  Nº 000124/2017

 En Pamplona/Iruña, a 15 de mayo de 2017

Vistos por el Ilmo. D. ERNESTO VITALLÉ VIDAL, Magistrado-Juez del Juzgado de Primera Instancia Nº 4 de Pamplona/Iruña y su Partido, los presentes autos de Juicio verbal (250.2) nº 0000548/2016, seguidos ante este Juzgado a instancia de xxxxxx,

representados por el Procurador Dña. AMAIA URRICELQUI LARRAÑAGA y asistido por el Letrado D. JOSÉ  LUIS  SANJURJO SAN MARTÍN , contra TALLERES xxxxx, representado por el Procurador D. ÁNGEL ECHAURI OZCOIDI y defendido por el Letrado Dña. OLGA TRIGUERO ARROJO, sobre Obligaciones.

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO.- Que la meritada representación de la parte actora, formuló demanda arreglada a las prescripciones legales, en la cual solicitaba, previa alegación de los hechos y fundamentos de derecho, que se dictara sentencia por la que se condene a la parte demandada a abonar a la actora la cantidad de 3.447,11 euros en concepto de indemnización por los daños y perjuicios, correspondientes al coste de la reparación de las averías reclamadas y al coste del vehículo, como consecuencia del incumplimiento de sus obligaciones contractuales.

SEGUNDO.- Que admitida a trámite se acordó el emplazamiento de la parte demandada a fin de que contestara la demanda lo que hizo mediante escrito que obra en autos en el que se allanaba parcialmente, señalándose para la celebración de la vista, previa citación de las partes, el día 15 de mayo de 2017 a las 11:30 horas, acto que tuvo lugar el día y hora señalados, constando lo actuado en el soporte de grabación y reproducción del sonido y la imagen, quedando los autos en poder de S. Sª. para resolver.

TERCERO.- Que en la sustanciación del presente juicio se han observado las prescripciones legales y demás de pertinente aplicación al supuesto de autos.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

PRIMERO.- En síntesis la posición de las partes es la  que sigue, la parte actora manifiesta que en noviembre de 2014, xxxxxx,  se percataron de que su vehículo marca Opel, modelo Astra con matrícula xxxx, perdía gran cantidad de agua, llegando incluso a quedarse vacío el bote de expansión del coche. En ese mismo instante, los actores depositaron el vehículo en las instalaciones de Talleres xxxx, con el fin de que se realizara una valoración  del estado del vehículo y la reparación del mismo. Dichos talleres, realizaron un presupuesto de reparación que ascendía aproximadamente a 1.300 euros y el cual se aceptó.

Desde Talleres xxxx se diagnosticó el origen de la avería en el mal estado en que se encontraba la culata del vehículo. Por ello, procedieron a sustituir dicha pieza. La reparación de esta avería ascendió a un total de 1362,82 euros, tal como consta en la factura nº 630 de 17 de noviembre de 2014. Talleres xxxx de conformidad con la factura de reparación, realizó las siguientes actuaciones en el vehículo:

“Planificar culata, tornillos, juntas parte alta, junta culata, gomas camisa INY. Comprobar estanqueidad culata.

1 enfriador de aceite

M.O. desmontar culata y montar Termostato

5L. Anticongelante Filtro de aceite”

Transcurridas unas semanas desde la fecha de reparación, los actores se percataron de que el vehículo volvía a adolecer de  la misma avería, es decir, el bote de expansión volvió a quedarse vacío.

En ese mismo instante xxxxxxxx volvieron a Talleres xxxx. Depositaron el coche en sus instalaciones. Talleres xxxx, sustituyó uno de los manguitos del vehículo así como la bomba de agua, considerando el taller que eran esas piezas las que habían ocasionado la avería. La reparación de esta avería ascendió a un total de 259,91 euros, tal como consta en la factura nº 34 de fecha 29 de enero de 2015.

Sin haber pasado 3 meses desde la última reparación, los actores comprobaron que el vehículo continuaba teniendo la misma avería. Siendo así, volvieron a Talleres xxxx, por tercera vez, con el fin de que repararan la avería del vehículo. En esta ocasión, el taller procedió a sustituir la totalidad de los manguitos del vehículo. Dicha sustitución se valoró en 224,38 euros, que fueron abonados por la parte actora.

Al día siguiente de la última reparación, el vehículo sufrió una grave avería al griparse el motor, quedando el coche inutilizado. xxxxxxx informó de este hecho a Talleres xxxx, negándose éstos a reparar el vehículo en garantía.

Por su parte la demandada se ha allanado parcialmente por las siguientes razones, ciertamente la falta del debido ajuste de la manguera de refrigeración es imputable a la demandada, pero no es menos cierto que los actores continuaron circulando con su vehículo pese a los avisos procedentes del cuadro de instrumentos que lleva incorporado un testigo de temperatura de motor que controla los grados, así como un piloto rojo que se enciende cuando la temperatura aumenta de sus grados normales y efectivamente el motor del vehículo resultó dañado, y su reparación pasaba por la sustitución del motor (valorada en 3.945,47 euros por el perito de MAPFRE, aseguradora del vehículo), pero el demandante decidió, como él mismo reconoce, no arreglarlo y dejarlo en el depósito municipal para su desguace; de hecho, fue retirado de la vía pública porque carecía de seguro obligatorio. Y dado que el vehículo no fue reparado, habrá que estar a su valor venal o valor de mercado.

En el documento que aportamos como n° 1 de la contestación a la demanda, se establece por el Sr. Fraile el valor de mercado del vehículo en 1800 euros, cantidad de la que habría que descontar el importe de los restos (200 euros según el propio perito de la parte actora, Sr. Iturralde, a instancias de MAPFRE), y de ahí detraer el tanto por ciento de culpa en la producción del resultado final por la conducta negligente del propietario del vehículo, que nuestro perito estima en un 40 %, por lo que la cantidad a indemnizar por la demandada serían 960 euros menos el importe de los restos. 200 euros. Esos 760 euros son la cantidad que tendría  que  abonar  la parte demandada, ninguna otra.

Añade la parte demandada que no hay gran diferencia entre la valoración de  su  perito  y  lo  que valoran  los  peritos  que  han intervenido a instancia de la actora; así se nos presenta como documento n° 5 valoración de “TALLERES xxxx” (que no  se trata, obviamente de un informe pericial), pero que valora el vehículo “bien cuidado, sin golpes, año 2000 con todas las revisiones al día entre 1500 y 1800 euros”. Claro está, un vehículo de la antigüedad del siniestrado y en buenas condiciones, pero no hay que olvidar que esas no eran las características del vehículo del actor, que entró en el taller del demandado con una importante avería en noviembre de 2014.

También el perito de la aseguradora del actor, MAPFRE, tasó el valor venal en 1169 euros, y el valor de mercado en 1500, de los que habrían de detraerse el importe de los restos, 200 euros, como consta en el documento n° 6 de la demanda.

Y de la misma manera, el perito  Sr.  Ayesa,  también  a instancias de la actora establece el valor de mercado en 1600 euros, olvidando detraer cantidad alguna por los restos, y explicando claramente, que para restituir al actor, o bien se acomete la reparación del motor, o bien se le indemniza en 1600 euros.

SEGUNDO.- Ciertamente aquí la prueba pericial ha sido fundamental y ha sido protagonizada por los señores Fraile y Ayesa. Ambos peritos están de acuerdo en que ha habido tres reparaciones como consecuencia del problema de refrigeración y únicamente discrepan en que el señor Fraile considera que ha sido la  tercera avería un problema, ya que las dos anteriores reparaciones han sido correctas. Puesta así en clave la razón del allanamiento parcial en cuanto se está admitiendo por la parte demandada, alguna culpa ha habido en el tema de la reparación, este Juzgador entiende al amparo del artículo 348 de la LEC que resulta más clarividente el informe y la declaración del señor Ayesa en que se ha puesto de manifiesto que no se llevó a cabo realmente un cambio de junta de culata sino que simplemente una planificación de la misma, y desde luego considera este mismo perito que lo que ocurrió no se podía haber evitado por la conductora ya que como también está de acuerdo el otro perito entre el momento que se alumbra la luz roja y la avería del motor no transcurren más de cinco minutos, de tal manera que el plantearse si efectivamente hizo cincuenta kilómetros o no con el motor en esas circunstancias no viene al caso, máxime cuando no solo no hay pruebas de la distancia y del tiempo empleado por la conductora sino que es obvio que fuera cual fuera su grado de presión o la temperatura del agua la causa no puede ser otra que la falta a la “lex artis” del taller del demandado ya que por lo dicho y repetido ambos peritos consideran que no se llevó a cabo la  reparación adecuadamente debiéndose tener en cuenta que no fue una sino varias las veces que acudió la actora a la reparación del vehículo por esa causa y no por otra.

Por último declarada ya la responsabilidad de la parte demandada solo resta saber si la cuantía indemnizatoria es la adecuada y ciertamente ahí estan las correspondientes valoraciones de daños que han hecho los peritos y la contestación en el acto del juicio a la valoración de los restos a deducir que no llegan a considerarse ni siquiera en el importe de 200  euros,  dado  la exigencias de la normativa de contaminación vigentes, como corolario de lo dicho y dado los términos de la oposición que formula la parte demandada hay que decir que ni siquiera en el acto del juicio se ha hecho ninguna referencia específica al tema de la valoración pertinente y su reconocimiento al actor conforme a los parámetros en uso (valor mercado o venal) de manera que no hay razón para no estimar la cifra que da el perito de Mapfre como propuesta de indemnización que coincide casi con la petición de la demanda (son ahora concedidos 3.447,11 euros.

TERCERO.- En definitiva, en cuanto a Fundamentos  de Derecho que este Juzgador comparte:

1.- Estamos ante un contrato de arrendamiento de obra del artículo 1.544 del Código Civil, por el cual Talleres xxx se obligó a reparar el vehículo Opel Astra, y en contraprestación, los actores se obligaron a entregar un precio cierto a Talleres xxxx.

2.- Talleres xxxx ha incumplido el contrato de  arrendamiento  de obra en cuanto que las reparaciones efectuadas por dicha mercantil no fueron realizadas de forma correcta y provocaron que el vehículo se volviera a averiar, causando al mismo, mayores daños. En este sentido referimos:

  • Tras la tercera reparación efectuada por Talleres xxxx y tras poner en marcha el vehículo, el motor del mismo gripó, quedando
  • El origen de la avería tiene relación directa con la reparación realizada por Talleres
  • En este sentido, el informe pericial aportado en la demanda como documento nº 10, es claro y contundente:

Para el técnico que suscribe no cabe ninguna duda que la avería que ahora el vehículo presenta y que lo deja inutilizado,  de  hecho  así sigue en Talleres xxxx, se produce como consecuencia de un error en la tercera reparación efectuada por Talleres xxxx. Este taller parece que iba reparando las averías puntuales pero no revisaba el circuito completo y de ahí que reparó culata, etc., pero no se fijó en la bomba de agua que hubo que reponerla posteriormente, así como tampoco se fijó en los manguitos los cuales también hubo que reponer”.

3.- Talleres xxxx se ha negado a reparar el vehículo en garantía, incumpliendo lo dispuesto en el artículo 16 del  Decreto  Foral 123/1997, de 5 de mayo, por el que se regula la actividad industrial y la prestación de servicios en los talleres de reparación de vehículos automóviles, de sus equipos y componentes, “Se establece como periodo de garantía mínima obligatoria el de tres meses, salvo si se trata de vehículos industriales, en que este periodo será de quince días. La garantía se considerará extinguida antes de los citados periodos si el vehículo ha recorrido más de dos mil kilómetros

 Si se produce una avería durante el período de garantía en la parte o partes reparadas, el taller interesado, previa comunicación del usuario, deberá reparar de manera gratuita esta avería y entregar justificante de haberse efectuado”.

 4.- El incumplimiento de la obligación de custodia y restitución es fuente de responsabilidad contractual, conforme a las reglas generales del artículo 1776 del Código Civil.

5.- El incumplimiento de Talleres xxxx de la obligación asumida de reparar el vehículo ha ocasionado a los actores un perjuicio que asciende a 3.447,11 euros, que corresponden a:

  • 847,11 euros el importe de las reparaciones.
  • 600 euros el valor de mercado del vehículo.

En este sentido, diversos preceptos legales que reconocen la responsabilidad del prestador del servicio:

  • El artículo 147 del Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias dice: “Los prestadores de servicios serán responsables de los daños y perjuicios causados a los consumidores y usuarios, salvo que prueben que han cumplido las exigencias y requisitos reglamentariamente establecidos y los demás cuidados y diligencias que exige la naturaleza del servicio”.

El artículo 1568 del Código Civil refiere: “Si se pierde la cosa arrendada o alguno de los contratantes falta al cumplimiento de lo estipulado, se observará, respectivamente, lo dispuesto en los artículos 182 y 1.183 y en los 1.101 y 1.124”.

El artículo 101 del Código Civil: “Quedan sujetos a la indemnización de los daños y perjuicios causados los que en el cumplimiento de sus obligaciones incurrieren en dolo, negligencia o morosidad, y los que de cualquier modo contravinieren al tenor de aquéllas.

En cualquier caso a la cantidad concedida ahora se le efectuara el descuento pertinente de 760 euros.

CUARTO.- En cuanto al pago de intereses son de aplicación el artículo 1101 del Código Civil y el artículo 576 de la LEC.

QUINTO.- Procede la imposición de costas a la parte demandada conforme al artículo 394.1 de la LEC.

Vistos los preceptos legales citados y los demás de pertinente y general aplicación,

FALLO

Estimando la demanda formulada por xxxxxx frente a TALLERES xxxx, procede condenar a la parte demandada al pago a la parte actora de la cantidad de DOS MIL SEISCIENTOS OCHENTA Y SIETE EUROS  CON  ONCE  CÉNTIMOS  (2.687,11  EUROS)  más  intereses legales; todo ello con imposición de costas a la parte demandada.

MODO DE IMPUGNACIÓN: Contra esta resolución cabe interponer recurso de apelación en el plazo de veinte días contados desde el día siguiente a su notificación, presentando escrito ante este Tribunal en el que deberá exponer las alegaciones en que se base la impugnación además de citar la resolución que recurre y los pronunciamientos que impugna.

Así  por  ésta  mi  Sentencia,  de  la  que  se  expedirá  testimonio para su unión a los autos, lo pronuncio, mando y firmo.

EL MAGISTRADO-JUEZ

 DEPÓSITO PARA RECURRIR: Deberá acreditarse en el momento del anuncio haber consignado en la cuenta de depósitos y consignaciones de este órgano abierta en Banco Santander nº 3161000013054816 la suma de 50 EUROS con apercibimiento que de no verificarlo no se admitirá a trámite el recurso pretendido; salvo que el recurrente sea: beneficiario de justicia gratuita, el Ministerio Fiscal, el Estado, Comunidad Autónoma, entidad local u organismo autónomo dependiente de alguno de los anteriores.

DILIGENCIA.- Leída y publicada fue la anterior sentencia por el Ilmo. Sr. Magistrado-Juez que la suscribe, estando celebrando audiencia pública en el mismo día de su fecha, doy fe en Pamplona/Iruña