SENTENCIA  nº 223/2012 JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA nº 2 DE PAMPLONA

SENTENCIA nº  54/2013  AUDIENCIA PROVINCIAL DE NAVARRA sección tercera.

ANTECEDENTES.

La parte actora formula demanda contra Mundo Mueble S.L, en la cual se pone de manifiesto que la demandante compró el 23 de Junio de 2011 en el establecimiento de la demandada unos muebles por el importe de 4.455€ que le fueron entregados el 24 de Agosto de 2011, firmando la actora un albarán de entrega, el cual no se correspondía con la realidad, al no constar en el mismo los defectos que la actora descubrió al ser entregados.

A los dos días siguientes la compradora reclamó a Mundo Mueble, mandando ésta última, un dependiente para comprobar la existencia de aquellos, los cuales en opinión del dependiente eran meros defectos estéticos.

La actora entendió que se le debía devolver el dinero y retirar los muebles. Ante la actitud pasiva de la demandada, la actora encargó un informe pericial, en el cual, el Sr. Perito,  concluyó que los daños, defectos o desperfectos, si se pretende un correcto estado de los muebles, lo procedente, de todos y cada uno de ellos, sería la sustitución.

Tras lo cual, la demandante, interpone demanda solicitando que se declare resuelto el contrato de compraventa además de condenar a Mundo Mueble a abonar a la parte actora el importe de los muebles más los intereses legales y al pago de las costas procesales.

 

SENTENCIA DEL JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA.

Se ejercita por la parte demandante acción de resolución  del contrato por los artículos 1.124 del Código Civil y el artículo 121 de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios.

En la sentencia se recuerda que una cosa es el plazo de garantía y otro el plazo del ejercicio de las acciones, que por los hechos objeto o no de garantía, puede nacer.

El Juez entiende, que de la prueba practicada, en relación con el artículo 123 de la Ley General de Defensa de los Consumidores y Usuarios, que establece una presunción legal diciendo que las faltas de conformidad que se manifiesten en los seis meses posteriores a la entrega del producto, ya existían cuando la cosa se entregó; se infiere que todos y cada uno de los defectos de los muebles objeto del contrato estaban presentes en los muebles en el momento de la entrega. Además hay que tener en cuenta las numerosas ocasiones en las cuales la consumidora reclamó la existencia de dichos desperfectos.

Es por esto, por lo que se desestima la excepción de prescripción de la acción.

Amén de dicha presunción, el contenido del albarán de entrega no se corresponde con la realidad puesto que en él no constan los defectos que existían. A más abundamiento, la conformidad del cliente fue con la recepción de la mercancía, ya que se trataba de un albarán de entrega.

Cabe destacar que el Juez entiende que no se acredita que al perfeccionarse el contrato de compraventa se manifestara a la compradora, artículo 60 de la Ley mencionada, que la rebaja del precio obedecía a los defectos de los muebles. A su juicio, la consumidora adquirió muebles presuntamente en buen estado, por un precio, y que sin embargo, no se encontraban en buen estado.

Además, atendiendo a la relevancia de los defectos, se considera que, el que sean estéticos supone que se ha frustrado la finalidad del contrato, puesto que los muebles, entre otras cosas, cumplen funciones estéticas.

Es por todo esto por lo que al no haberse llevado a cabo la reparación del conjunto, procede la resolución del contrato, con reintegro a la demandante del precio pagado, que se corresponde con lo reclamado en la demanda, además de la imposición a Mundo Mueble del pago de las costas procesales.

SENTENCIA DE LA AUDIENCIA PROVINCIAL.

Ante la estimación de la demanda en Primera Instancia, se alza la parte demandada interesando que se revoque. Para ello hace una serie de alegaciones.

En primer lugar pone de manifiesto que el certificado aportado por Mundo Mueble acredita que cada mueble comprado por la actora es de una casa diferente y que no se trataba de un conjunto mobiliario, además de ser más económicos.

Pues bien, el primer motivo se desestima pues, dice la Sala que aún cuando los muebles pertenezcan a distintos fabricantes, la actora los eligió formando con ellos un conjunto.

En segundo lugar, como segundo motivo, Mundo Mueble dice que la actora ya sabía que algunos de los muebles presentaban algún pequeño defecto estético de montaje. Motivo que también es desestimado por la Audiencia Provincial.

La testigo que acompañaba a la actora a la compra de los muebles asegura que les explicaron únicamente la existencia de una oferta.

En virtud del artículo 60 de la Ley General de Defensa de los Consumidores y Usuarios relativo a la información al consumidor previa al contrato ha de ser relevante, veraz y suficiente sobre las características del contrato. En este caso debió poner de manifiesto de forma clara y específica todos los defectos que tenían los muebles, circunstancia que no consta en el pedido ni en la hoja de entrega.

Lo que es más, Mundo Mueble, reconoce que los muebles tenían una serie de desperfectos pero que era estéticos y no funcionales. Pero en la Sentencia se nos recuerda que los muebles cumplen una función estética y que nadie compra para su vivienda unos muebles que tienen importantes defectos estéticos.

El último motivo alegado es el relativo a la caducidad de la acción. Motivo que corre la misma suerte que los anteriores, es rechazado.

La argumentación dada por la Sala es que los muebles fueron comprados el 23 de Junio de 2013 y se entregaron el 24 de Agosto del mismo año, presentándose la demanda el 6 de Noviembre de 2012, momento en el cual todavía no había transcurrido el plazo de garantía de dos años del artículo 123.1 de la antes mencionada Ley, salvo que se hubiere pactado un plazo menor, que no es el caso.

Además, la actora solicita la resolución del contrato, cuyo plazo para reclamar prescribe a los tres años desde la entrega del producto, según en art.123.3, por tanto la acción no había prescrito.

Por todos los motivos expuestos se desestimó el recurso de apelación, confirmando la sentencia dictada por el Juzgado de Primera Instancia, imponiendo, además, las costas de esta instancia a Mundo Mueble.