Le devuelven más de cuatro mil euros por facturas telefónicas incorrectas

La clienta, una autónoma que había contratado para su empresa,  rescindió el contrato por la modificación unilateral de la operadora

Una compañía telefónica deberá devolver 4.108 euros a una clienta por facturas incorrectas. Así lo ha determinado el Juzgado de Primera Instancia nº 5 de Pamplona (Navarra). La afectada, defendida por Iurisconsum, demandó a la operadora por incumplimiento de contrato de telefonía.

 

La demandante era administradora de una empresa

La demandante era autónoma y actuaba como administradora de una empresa. Por ello, en primavera de 2015 contrató con la entidad 35 líneas de internet, tanto de fibra como de ADSL. Las líneas fueron dadas de alta en agosto, con descuentos y un año de permanencia.

 

La operadora impuso subida de tarifa y negó descuentos por lo que la clienta rescindió el contrato

En abril del siguiente año la operadora informó del incremento de la tarifa por nuevas ventajas en el servicio. La interesada respondió que no las quería. Sin embargo, la operadora señaló que la subida era “imperativa y automática”. A cambio, ofreció otros descuentos con un nuevo año de permanencia.

La demandante aceptó a cambio de poder negociar en agosto descuentos como los ofrecidos al firmar. Pero en agosto la operadora denegó estos descuentos. Así, la clienta comunicó su deseo de rescindir el contrato y firmó con otra operadora.

 

La empresa emitió dos facturas cuando ya no prestaba el servicio y una penalización de 3.127 euros

Aun así, la anterior operadora emitió dos facturas más cuando ya no prestaba el servicio. Además, emitió otra factura más como penalización por no cumplir la permanencia.

La ex clienta reclamó esta última, que fue rectificada y devuelta. Sin embargo, en noviembre envió otra, también de penalización, por 3.127 euros.

La representada por Iurisconsum reclamó la devolución de estos importes facturados. La demandada no contestó a la demanda en plazo y fue declarada en rebeldía procesal.

 

Iurisconsum reclamó el incumplimiento del contrato por parte de la operadora

La sentencia acude al Fuero Nuevo de Navarra para recordar las obligaciones procedentes de convenios. También se apoya en el Código Civil para situar las consecuencias jurídicas de los contratos. En el caso, se denuncia el incumplimiento del contrato de telefonía e internet.

En este caso, la contratante es una profesional autónoma que contrató el servicio para su ejercicio profesional.

 

35 líneas de internet, por fibra óptica o ADSL

El objeto de contratación eran 35 líneas de internet para otras tantas viviendas. Unas líneas se ofrecían por fibra óptica y otras por ADSL. El compromiso de permanencia se extendía un año desde agosto de 2015.

 

Modificación unilateral de la empresa que encarecía el servicio

En abril de 2016 la operadora efectuó una modificación unilateral. Era una oferta que incrementaba las prestaciones pero también la tarifa mensual a pagar. En principio, no afectaba a otros descuentos o promociones disfrutadas hasta entonces.

 

La clienta  no aceptó y rescindió el contrato

El hijo de la demandante explicó en el juicio que inicialmente no se aceptó esta oferta. La compañía la impuso. Las grabaciones aportadas, junto al testimonio y el interrogatorio de la demandada, confirman lo pactado. Dado que la clienta estaba disconforme, se acordó un descuento adicional compensatorio. La empresa accedió a negociar en agosto, al finalizar el primer año, nuevos descuentos.

El juez consideró el testimonio “veraz” el testimonio del hijo de la demandante. Entiende que explicó el caso con “detalle y claridad”. En las grabaciones la empresa aseguraba que los descuentos iniciales no se perderían. Como la demandada no acudió al juicio, en virtud de la LEC, se dio por válida la versión demandante.

La prueba ofrecida por la demandante “evidencia el incumplimiento” de la operadora de los compromisos. En agosto de 2016 no permitió ninguna negociación para mantener los descuentos.

 

Las tarifas se duplicaron, de 21 a 42 euros al mes por línea

En septiembre comenzó a facturar la tarifa incrementada. En lugar de 23 y 21 euros, pasó a facturar 42,97 euros por línea. Ante esta situación, la clienta rescindió el contrato y cambió de empresa. Así lo dijo el testigo y lo certifican las facturas que penalizan por incumplir la permanencia.

La sentencia, con lo expuesto, estima la reclamación de la demandante. Es “notorio” que al cambiar de compañía no procede emitir facturas por servicios no prestados “de modo real y efectivo”. No hay contraprestación que facturar.

Así, una de las facturas debe ser devuelta en su importe íntegro. También se debe devolver lo cobrado de más en otra factura respecto a lo que se venía cobrando.

 

La empresa reconoció al devolver una penalización la improcedencia del compromiso de permanencia

Posteriormente, se analiza una factura de 3.127 euros. Además, más adelante se emitió otra factura de 220 euros por incumplimiento de permanencia. La afectada hizo varias reclamaciones extrajudiciales que dieron lugar a la devolución de este último cargo. El juez considera este hecho “muy relevante”. Entiende que así reconoce la empresa la improcedencia de aplicar el compromiso de permanencia.

 

Devolución de 4.108 euros

La citada factura de 3.127 euros incluye el servicio no prestado y costes de cancelación por modificar el contrato. Es, por tanto, la misma circunstancia, que resulta igualmente “improcedente”. Esto es consecuencia del incumplimiento de la operadora de sus obligaciones adquiridas. Por el contrario, se desestimó los daños morales, también reclamados.

En consecuencia, la compañía debe devolver 4.108 euros correspondientes a tres facturas, finalmente anuladas.

 

La portabilidad es un derecho del consumidor

La Carta de Derechos del Usuario ampara el derecho a “cambiar de operador de forma segura y rápida” y conservar el número.

La Ley General de Telecomunicaciones ya indica la obligación de los operadores de garantizar que los abonados puedan conservar su número. Establece que los costes derivados de la portabilidad deben ser sufragados por cada operador. No pueden recibir indemnización alguna por ello.

 

Pautas para cambiar de compañía

  • Revise su contrato vigente. Compruebe si tiene algún compromiso de permanencia, por qué importe y cuánto tiempo le queda por cumplir.
  • Haga constar la solicitud de portabilidad y todas las condiciones pactadas por escrito. La nueva compañía debería remitirle las condiciones por escrito del contrato una vez suscrito.
  • Si debe devolver un router o cualquier otro aparato, hágalo cuanto antes y pida un resguardo de la entrega.
  • En los meses siguientes compruebe que su compañía anterior no le pasa cargos bancarios. También que los de la nueva operadora responden a las condiciones acordadas.

 

Problemas al cambiar de compañía

Es muy habitual que surjan problemas cuando los consumidores o empresas quieren cambiar de compañía telefónica. Al año, más de seis millones de números móviles y más de dos millones de líneas fijas cambian de operadora.  Este dato puede dar una idea de la frecuencia con que se producen portabilidades.

 

Le cobran 300 euros de permanencia por tres semanas

Una cuestión muy repetida es la aplicación irregular de las cláusulas de permanencia. Esto hace que cobren 270 euros de penalización cuando solo quedan tres semanas de permanencia, por ejemplo. El importe debe ser proporcional al tiempo que quede por cumplir. Asimismo, la permanencia debe haber sido aceptado por el consumidor al suscribir el contrato.

En cualquier caso, una permanencia o un impago no pueden impedir un cambio de compañía. Otra cuestión es que la operadora pueda exigir más tarde la deuda como considere oportuno.

 

La compañía “abandonada” les sigue cobrando internet

Muchos consumidores se dan cuenta de que su anterior compañía les está cobrando el servicio de internet. Meses atrás decidieron cambiar de operador el paquete comercial. El servicio generalmente incluía telefonía fija, móvil, internet y en muchas ocasiones servicio de televisión. Sin embargo, meses después han visto que la operadora “abandonada” les ha seguido cobrando el servicio de internet.

 

Le cobran por la instalación aunque cancele la portabilidad

También se dan muchos problemas con la instalación del cableado y del router. Algunas compañías realizan la instalación técnica antes de que se ejecute la portabilidad administrativa. Cuando el consumidor recibe una contraoferta de su actual compañía para continuar ya tiene instalada la infraestructura de la nueva. Cancela la portabilidad pero la compañía a la que se iba a ir le cobra más de cien euros por la instalación.

Otras veces la nueva operadora, con todo instalado, le informa de que problemas técnicos impiden ofrecer el servicio. Por ello, le sugieren que se vaya a otra compañía. Cuando lo hace, le cobran el coste de los trabajos de instalación.

 

No puede devolver el router y se lo acaban cobrando

Otras veces el consumidor no puede devolver el router de la compañía “abandonada”. Acude a una tienda de la compañía para devolverlo pero le dicen que necesita un código. Contacta telefónicamente con la operadora pero no consiguen que se lo den.  Finalmente ve que le han cargado hasta cien euros por el router que quiere devolver pero no puede.

 

Penalizaciones al anular la portabilidad

Algunos establecimientos siguen cobrando penalizaciones de 50 euros si el consumidor anula la portabilidad solicitada. Generalmente lo argumentan por los gastos de gestión efectuados.

 

No le dan lo prometido por irse con ellos

Otros problemas muy habituales son las promesas que hacen muchas operadoras para conseguir nuevos clientes y que no cumplen. Se da sobre todo en las portabilidades realizadas vía telefónica, la mayor parte. Por ello, es fundamental conservar por escrito las condiciones pactadas con la nueva compañía.

 

Se apropian del número

En ocasiones, las compañías receptoras advierten que la operadora “abandonada” por el cliente no cede su número.  Algunas, sin avisar, asignan un número nuevo de forma “provisional”. Cuando el consumidor llama a la compañía “abandonada”, ésta dice que ya ha transcurrido el plazo legal. Si quiere tener su número de siempre tendrá que volver con ella. En cualquier caso, la normativa ampara el derecho del consumidor a portar su número, un proceso que es “dirigido por el operador receptor”. Por tanto, será éste quien deba solucionar los problemas que le ponga la compañía saliente. No puede trasladar esta responsabilidad al consumidor.

 

Iurisconsum representa a consumidores y empresas en la contratación de servicios

Iurisconsum es un despacho experto en derecho de consumo. Como tal, defiende a los consumidores y también asesora y representa a autónomos y empresas en la contratación de servicios.

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