Más de cuatro mil euros tras reparar mal el coche

El taller seguía sin completar cinco meses después un trabajo que costaba diecisiete horas

Una empresa deberá pagar 4.363 al dueño de un coche por reparárselo de forma deficiente e incompleta.

Así lo ha determinado un juzgado de Pamplona (Navarra).

El usuario, defendido por Iurisconsum, tuvo que arreglarlo por su cuenta cinco meses después.

 

Coche de segunda mano por 10.500 euros

El demandante había comprado un Audi A4 de segunda mano en junio de 2017 por 10.500 euros.

 

Transcurridos cinco meses el coche sufrió una avería.

 

El consumidor lo comunicó al responsable de la garantía y lo llevó al taller indicado. Sin noticias, reclamó en enero.

Le dijeron que la carga de trabajo y las navidades habían impedido la reparación. Un mes después volvió a llamar y la responsable, ahora sí, ordenó reparar.

 

Cinco meses después, el propietario retiró el vehículo del taller

Sin embargo, el vehículo no salía del taller. En abril, el demandante retiró el vehículo del establecimiento. Un perito determinó que la reparación había sido “incompleta e insuficiente”. Le hizo una reparación básica para poder circular.

 

La empresa demandada se quiso eximir de responsabilidad al calificarse como “mera intermediaria”

La empresa demandada negó la legitimación pasiva ya que no era la vendedora del vehículo ni la aseguradora. De hecho, se calificó como “mera intermediaria”. Sin embargo, la documentación no le eximía de responsabilidad.

 

La empresa demandada se subrogaba en los derechos y obligaciones del vendedor

En el contrato, el vendedor debía responder por las falta de conformidad. Esta responsabilidad estaba garantizada por la póliza de una aseguradora. Un documento adicional señalaba que la empresa demandada “se subroga en los derechos y obligaciones” del vendedor. En concreto, en todo lo relacionado con averías por falta de conformidad.

Se señalaba que, en caso de avería, había que comunicarlo a la demandada para que designase taller y autorizase la reparación. Esta es la manera en que actuó el propietario del coche.

 

“Se ha posicionado expresamente en la posición del vendedor”

En este aspecto, concluye el juez que el vendedor sigue siendo responsable a título personal. Pero observa que la demandada “se ha posicionado expresamente en la posición del vendedor”. Por ello, es “responsable principal y personal”.

 

La empresa asumió el siniestro, designo taller, peritó desperfectos y dio la orden de reparación

Además, se recuerda que la demandada actuó de forma que asumía su responsabilidad. Asumió el siniestro, designó taller, peritó los desperfectos y dio la orden de reparación. Por ello, considera la sentencia “inaceptable” que ahora pretenda eximirse de su responsabilidad.

 

La Ley de Consumidores determina que el vendedor debe responder de cualquier falta de conformidad del producto. 

Y que el coche no resultase apto para circular es, obviamente, una falta de conformidad.

 

 

“Desorbitado” plazo de reparación, que además no se completó

La prueba aportada en el juicio demostró que la reparación efectuada no fue eficaz.

En primer lugar, el “desorbitado” plazo de reparación de cinco meses. Además, no se completó el arreglo. Por ello, el consumidor, harto, decidió sacar el vehículo.

 

El taller se excusó del retraso por la llegada de las fechas navideñas y por la carga de trabajo que tenía

Este retraso es “absolutamente injustificable”. Ni que llegasen las fechas navideñas ni la supuesta carga de trabajo del taller lo justifican. El perito recordó que la reparación podría requerir entre 16 y 17 horas. Como se ha indicado, cinco meses después el coche estaba sin reparar.

El Real Decreto sobre talleres de reparación de vehículos  señala que el plazo de entrega deberá guardar adecuada relación con la entidad de la avería. Una relación que no se aprecia en ningún modo en el caso juzgado.

 

El taller no comprobó por qué el sistema del vehículo perdía aceite

Más allá del tiempo, las reparaciones no hicieron el coche apto para su uso. El perito constató que el vehículo, una vez sacado del taller, perdía aceite.

Además, presentaba defectos de acabado en tapas y defectos de sujeción. El déficit de lubricación desgastó un eje de reenvío de la bomba de aceite. Esta circunstancia no se comprobó en el taller. Subraya el perito que es “esencial” para evitar la sobrecarga en elementos metálicos del vehículo.

 

El taller solo sustituyó el turbocompresor sin profundizar en las causas de la avería

El informe pericial califica de “insuficiente e incompleta” la reparación del taller. Observa que se limitó a sustituir el turbocompresor dañado sin profundizar en las causas de este daño. No se hizo desmontaje ni se comprobó el origen del desgaste.

El perito destaca la relevancia de esta deficiencia porque no garantiza las óptimas condiciones del coche.

Incide la sentencia en que la retirada del taller del vehículo “no modifica las conclusiones”. Más aun, cuando el taller reconoció que el trabajo ya se había realizado “en lo esencial”. Solo dio por pendientes labores de remate o terminación.

 

No se aportó ningún testimonio sobre el trabajo realizado en el taller

Menciona la sentencia un informe del propio taller que reconoce la necesidad de sacar el motor. Sin embargo, el taller no demostró en ningún momento haberlo hecho. La parte demandada no llevó al juicio para que testificase el responsable del taller.

El informe aportado por la parte demandada no ofreció un análisis técnico de la avería. Solo cita la información que le brindaba el propio taller demandado. Es “significativo” que el informe se finaliza tras emitir el taller presupuesto de las reparaciones necesarias. En ningún momento comprueba que se hayan realizado.

Así se confirma que la reparación fue no fue ni “completa” ni “suficiente”.

Se limitó a sustituir los elementos del motor dañados sin comprobar el estado del resto de elementos. Tampoco se acometió la comprobación y reparación  de la causa originaria de la falta de lubricación.

 

Falta de conformidad y carácter incompleto de la reparación

Por todo ello, se estima la demanda por la falta de conformidad y el carácter incompleto de la reparación llevada a cabo.

Basándose en la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, el juez entiende que es procedente la rebaja en el precio. Da dos razones: que la reparación no se efectuó en plazo razonable y que no resultó eficaz por incompleta.

 

3.725 euros por las reparaciones necesarias, 589 euros por el arreglo provisional y 48 euros por la grúa que retiró el coche

El afectado reclamaba una rebaja de 4.363 euros. 3.725 euros por las reparaciones necesarias; 589 euros, por la reparación básica y provisional realizada; y 48 euros, por la retirada en grúa del coche del taller demandado.

El coste resulta aceptable y válido. Aunque el demandante firmó la conformidad con el estado del vehículo, que determinaba un desgaste del 67%.

 

Esto justifica un precio de venta entre las partes pero no una delimitación de la responsabilidad del vendedor.

 

El coste de la reparación provisional y la grúa representan daños y perjuicios adicionales. La Ley de Consumidores garantiza el derecho a verse resarcido por los daños.  Así se estima de forma “sustancial” la demanda.  Por ello, la sentencia hace recaer las costas procesales a la empresa demandada.

 

Si tiene problemas al reparar su vehículo, acuda a Iurisconsum

Si tiene alguna duda o consulta relacionada con la compra o reparación de su vehículo, no dude consultarnos. Somos un despacho especializado en derecho de consumo. Si ha tenido algún problema con su alquiler, no dude en contactar con nosotros. Tenemos oficinas en MadridBarcelonaSevilla,ValladolidPalma de Mallorca y Pamplona.

 

Existen numerosos problemas que surgen con motivo de la compraventa y reparación de vehículos a motor.

 

Coches que se venden con defectos o que no son lo que ha prometido el vendedor

Estamos hablando de ventas de primera mano cuando el vendedor ofrece un coche con defectos -podría tratarse de emisiones de gases del vehículo que lo paraliza-; o venta de un vehículo que no era el acordado -por no ofrecer realmente todos los servicios contratados, por ejemplo el vehículo no puede usar faros xenón, a pesar de estar pactado, como una resolución de contrato que exigimos al vendedor-.

 

Ventas de coches de segunda mano y reparaciones defectuosas

También nos encontramos con problemas o defectos en supuestos de ventas de segunda mano, donde el vehículo puede adolecer de graves defectos. Contamos con numerosas sentencias favorables a nuestros clientes en tales casos, donde lo pactado, en apariencia no es acorde con lo entregado en la realidad.

O también, como en el caso relatado en este artículo, hemos tenido casos de reparaciones defectuosas, que no solucionan el problema, que lo hacen solo parcialmente o en las que se produce un retraso injustificado en la entrega del vehículo, por ejemplo.

Se han dado igualmente casos de responsabilidad de una gasolinera por repostar equivocadamente con gasoil y no con gasolina, por ejemplo.

 

Ley de Consumidores y Código Civil

Nos encontramos con normativa básica contenida en el Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias, como por ejemplo el código civil que regula la compraventa con defectos o vicios ocultos.

Somos un despacho de abogados con experiencia en el ámbito del derecho de consumidores y usuarios, y en concreto en asuntos relacionados con ventas y reparaciones de vehículos, camiones, caravanas y otros vehículos de motor. Podemos atender su asunto a nivel nacional, y puede acudir a cualquiera de nuestras sedes.