2000px-Bankia_logo.svgDesde Iurisconsum se han llevado casos relacionados con la anulación de las acciones de Bankia, obteniendo resultados satisfactorios para los consumidores afectados por la compra de las acciones por la salida en bolsa de esta entidad.

Es cierto que la suscripción de acciones no se considera un instrumento financiero complejo y que por lo tanto, no son necesarias en su caso las exigencias informativas de mayor rigor y nivel exigidas por la Ley del Mercado de Valores. El problema en el caso de las acciones de Bankia es que la información contractual sobre la solvencia de esta entidad no se correspondía con la realidad.

En el folleto de informativo emitido por Bankia, a mediados de 2.011, se indicaba que la entidad tenía ganancias de más de trescientos millones de euros, cuando la realidad, como se pudo constatar poco tiempo después, era que tenía pérdidas de más de tres mil millones de euros.

Por lo tanto, tal y como reflejan las sentencias, la información contenida en esos folletos y divulgada al público, era inexacta e incorrecta en sus aspectos más relevantes y sustanciales, vulnerando el artículo 79 de la Ley de Mercado de Valores.

En las sentencias se deduce que la información de dicho folleto llevó a un error esencial del consentimiento de los contratos suscritos por los consumidores, ya que de saber el verdadero riesgo que estaban asumiendo no hubieran adquirido dichas acciones. Tal error invalida el consentimiento, siendo nulos los contratos suscritos.

En virtud de la apreciación del error de consentimiento, se declaran la nulidad de los contratos suscritos condenando a Bankia a reintegrar a los consumidores el capital aportado, más los intereses legales devengados, además de la oportuna condena en costas.