kilometraje trucado iurisconsumD. compró a través de internet un coche de segunda mano a un concesionario, por el que pagó 5.000 euros. Al poco tiempo, se dio cuenta de que el coche no estaba en las condiciones prometidas. Reclamó su reparación pero la empresa vendedora declinó su responsabilidad por lo que llevó el caso ante los tribunales, representado por IurisConsum.

Kilometraje trucado: 200.000 km menos

En el juicio, un informe pericial demostró que el kilometraje había sido manipulado y que indicaba 200.000 kilómetros menos de los que tenía el coche cuando se vendió: la información indicaba que el turismo contaba con 121.900 kilómetros cuando había recorrido, como mínimo, 321.000. El perito basó su informe en el desgaste que presentaban diversos elementos del vehículo: el volante, el asiento, el panel de una puerta o, incluso, la mecánica del motor.

Junto a ello, se plasmó que el coche consumía 3,5 litros de aceite al recorrer 900 kilómetros, un consumo “exagerado” y notablemente superior al consumo de 0,5 litros cada 1.000 kilómetro, el dato incluido en un informe de la propia marca del fabricante del vehículo.

El concesionario devolvió cinco mil euros al consumidor por la falta de conformidad del turismo, cuyo consumo de aceite era “exagerado”

Frente a los argumentos del vendedor, indica el juez que el hecho de que el vehículo haya superado las ITV “no implica necesariamente que no adolezca de defectos”

Asimismo, el juez entendió nula por abusiva la cláusula, plasmada en la factura de compra, que indicaba que la venta se producía sin garantía ninguna, al contravenir la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, que da a los productos de segunda mano un plazo mínimo de garantía de un año, si así se pacta.

Por todo ello, la sentencia indica que resulta acreditada la falta de conformidad del turismo vendido, que “no presenta la calidad y prestaciones habituales ni es apto para los usos a que ordinariamente se destinan los productos del mismo tipo” por lo que estima procedente la resolución del contrato y obliga al concesionario a restituir al consumidor los 5.000 euros que pagó por el vehículo.

Aquí puede acceder a la sentencia completa