SENTENCIA DEL JUZGADO DE LO MERCANTIL Nº1 DE PAMPLONA DE 26 DE SEPTIEMBRE DE 2013.

ANTECEDENTES.

Se presenta demanda por parte de una consumidora en la cual se reclaman los gastos, así como los daños y perjuicios sufridos como consecuencia de una cancelación del vuelo contratado con la empresa demandada, reclamando un total de 1.277,30€, intereses y costas.

En la contestación a la demanda, la compañía aérea se opone alegando que la cancelación del vuelo le fue notificada por un mecanismo automatizado, y entiende que los gastos de asistencia y los daños morales no están justificados.

NORMATIVA APLICADA.

El artículo 1.261 del Código Civil establece los requisitos generales de validez que son el consentimiento, el objeto y la causa, elementos cuya falta determina la inexistencia del contrato.

Dice el artículo 1.258 del Código Civil que los contratos se perfeccionan por el mero consentimiento y que desde ese momento se obligan, no solo al cumplimiento de lo expresamente pactado, sino también a todas las consecuencias que según su naturaleza sean conformes a la buena fe, al uso y a la ley.

Conforme a la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, en su artículo 128, se establece que todo perjudicado tiene derecho a ser indemnizado por los daños o perjuicios causados por los bienes o servicios, incluidos los morales como consecuencia de la responsabilidad contractual, fundada en la falta de conformidad de los bienes o servicios o en cualquier otra causa de incumplimiento o cumplimiento defectuoso del contrato, o de la responsabilidad extracontractual.

Por su parte los artículos 147 y 148 fijan la responsabilidad de los prestadores de servicios por los daños y perjuicios causados a los consumidores y usuarios, salvo que prueben que han cumplido las exigencias y requisitos reglamentariamente establecidos.

En el ámbito de la Unión europea la normativa es abundante y en la Sentencia se habla de varios Reglamentos Comunitarios, entre los cuales destaca el Reglamento nº 261/2004 por el que se establecen normas comunes sobre compensación y asistencia a los pasajeros aéreos en caso de denegación de embarque y cancelación o gran retraso de los vuelos.

En su artículo 5, apartado 1 c) se establece que en caso de cancelación de un vuelo los pasajeros afectados tendrán derecho a una compensación por parte del transportista aéreo encargado de efectuar el vuelo a menos que se les informe de la cancelación, y se dan una serie de requisitos de dicha cancelación, los cuales no cumplen con lo acaecido en este supuesto.

Por su parte el artículo 7 del Reglamento reconoce el derecho a compensación, en el apartado 1 c) se establece que los pasajeros recibirán una compensación por valor de 600 euros con una distancia superior a 3.500 kilómetros.

El artículo 9 en su apartado 1. c) establece que se ofrecerá gratuitamente, por parte de la compañía aérea, a los pasajeros transporte entre el aeropuerto y el alojamiento.

Y por último, el artículo 12 del Reglamento, en su apartado 1, habla de la compensación suplementaria.

CONTENIDO DE LA SENTENCIA.

En primer lugar, en la Sentencia se discute la existencia o no de preaviso en la cancelación del vuelo como estipula el Reglamento CE 261/2004. Con respecto a esta cuestión, la compañía aérea demandada aporta como documento para acreditar el preaviso una fotocopia mecanografiada que afirma que pertenece a un sistema automatizado para comunicar la cancelación a los mails de los clientes. Pues bien, teniendo la carga de la prueba la empresa demandada debería acreditar la recepción del antedicho mail, el cual la pasajera niega haber recibido. Probar la recepción del e-mail es algo posible y sencillo y aún así la compañía aérea no practicó en el acto del Juicio ni prueba documental ni testifical, ni de ningún otro modo.

Por tanto, el Juez estima la pretensión de que la cancelación no fue acompañada del preaviso necesario exigible por el Reglamento CE 261/2004, y compensa económicamente a la pasajera con 600 €, en virtud del artículo 7. 1 c), dado que además no se produjo el nuevo vuelo dentro del margen de las cuatro horas siguientes para que se pudiera reducir dicha cuantía.

En segundo lugar se discuten los gastos de transporte y manutención, reconocidos en el artículo 9.1ª y c) del mismo Reglamento, habiendo sido negados en la demanda por considerarlos injustificados.

La pasajera aporta en su demanda recibos de taxi y de la comida, siendo estos suficientes para acreditar los servicios y gastos que la demandante tuvo que realizar por la cancelación del vuelo por la compañía aérea.

Y por último, y en cuanto a los daños morales, se reclaman en base a que la pasajera no llegó a tiempo para estar con su hermana antes de su operación, así como el riesgo que supuso para su estancia regular en EE.UU dado que su visado caducaba el día siguiente de la vuelta a España.

El Juez, en aplicación del artículo 12 del Reglamento CE 261/2004, habla de la compensación suplementaria. En la Sentencia se entiende, que dicho artículo permite al juez nacional conceder indemnización de daños y perjuicios, incluidos los daños morales por incumplimiento de transporte aéreo.

En el comentado caso se entiende que la reclamación se sustenta en base al artículo 1.902 del Código Civil que regula la responsabilidad extracontractual. La jurisprudencia, dice el Juez, es constante en exigir la prueba de la existencia de los daños morales, sin que quepa presumirlos. Pues bien, tal y como se establece en la Sentencia, no parece que pueda discutirse en este caso, algo que ni siquiera hace la empresa demandada, que la cancelación de un vuelo de regreso de las vacaciones de Navidad, con una operación de su hermana y con la finalización del visado al día siguiente del previsto para el vuelo inicial, de lugar a un importante menoscabo personal y consiguiente daño moral en quien lo sufre, además del riesgo que supone estar en EE.UU con un visado caducado donde la normativa en materia de extranjería es muy estricta.

En cuanto a la cuantificación de dichos daños morales se considera proporcional la cantidad de 600€.

Por todo ello, se estima la demanda interpuesta por la pasajera contra Iberia y se le condena a esta última al pago de 1.277,30€ más los intereses legales devengados desde la interposición de la demanda, además de la pertinente condena en costas a la compañía aérea.