CUMPLIMIENTO DEFECTUOSO DEL CONTRATO DE OBRA POR EL QUE SE DISMINUYE EL PRECIO DE LA REPARACIÓN.

JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA DE DONOSTIA.

 

 

ANTECEDENTES

Se presenta demanda de Juicio Ordinario, derivada de un proceso monitorio, en representación de una empresa de construcción y rehabilitación.

La relación existente entre las partes es la nacida en virtud de un contrato de obra o servicios, regulada en el artículo 1.583 del Código Civil.

La parte demandante ejercita la acción prevista del artículo 1.124 del Código Civil, al tratarse de obligaciones recíprocas, en este caso la realización de la obra o del servicio por un lado, y el pago del precio por la misma por el otro.

Dicho artículo establece que existe la facultad de resolver las obligaciones recíprocas para el caso en que uno de los obligados no cumpliere, eligiendo el perjudicado entre exigir el cumplimiento o la resolución de la obligación. En el presente caso se opta por el cumplimiento forzoso a través de la exigencia del cumplimiento del contrato con la realización del pago del resto de cantidades pendientes por los trabajos realizados.

 

Se parte de la realidad de que dicha empresa ha realizado los trabajos y que las facturas que fueron aportadas con la demanda era las correctas.

 

 

CONTENIDO DE LA SENTENCIA.

En primer lugar, hablan sobre el barnizado, que es indudable, se dice en la Sentencia, que lo realizaron los demandados, ya que como dijo el representante de la empresa constructora y de rehabilitación, los demandados querían dar un tratamiento incoloro habiendo sido advertidos por la empresa demandante, que dicho tratamiento no era adecuado, por lo que los demandados prefirieron realizar el trabajo por sí mismos.

Al estar el barnizado incluido en el presupuesto, desconociendo en qué cuantía, el representante reconoció haber acordado descontar el barnizado del presupuesto y haberlo descontado efectivamente.

 

 

En segundo lugar, la parte demandada alega el incumplimiento del contrato, aunque en sus fundamentos de Derecho habla de un contrato no cumplido adecuadamente. En este sentido hay que diferenciar entre la excepción de contrato no cumplido y el contrato cumplido defectuosamente.

 

En la jurisprudencia española se ha intentado diferenciar debidamente estos supuestos. Así en la Sentencia de la Audiencia Provincial de León de 17 de Abril de 2008 se establece que el contrato de obra es aquel por el que una de las partes se obliga a ejecutar una obra por precio cierto, a la otra parte que pagará este precio. El objeto del contrato es el resultado obtenido, y éste es el determinante del pago o retribución. Esta acepción se da en numerosas Sentencias tanto en Primera Instancia y Audiencias Provinciales como por el Tribunal Supremo. Se establece también, que si el acreedor exige el cumplimiento de la obligación recíproca al deudor, sin que él haya cumplido, el deudor puede oponer la excepción de contrato no cumplido (“exceptio non adimpleti contractus”) que la tiene que basar en el incumplimiento real y efectivo de la otra parte, que frustre la finalidad del contrato, no bastando el incumplimiento defectuoso de la obligación.

 

En Sentencia de 27 de Enero de 1992 en el Juzgado de Primera Instancia de Donostia, se declaró que “aunque el Código Civil español no determina cuales sean los derechos que asisten al dueño de la obra cuando la entregada no reúne las condiciones pactadas o las adecuadas a su finalidad, claramente se deduce de las normas generales sobre obligaciones y contratos, incluido el de compraventa, que tiene derecho a que se subsanen por el contratista los vicios y defectos sin abono de cantidad suplementaria alguno o a la reducción del precio en proporción a dichos efectos, o a pedir la nueva realización o la resolución del contrato cuando hay una absoluta imposibilidad de reparar o esencial inadecuación al fin”.

 

En este caso sucede que estamos ante un cumplimiento defectuoso, y por tanto hay que aplicar la disminución al precio del coste de reparación, siempre que los defectos sean achacables a la parte que realizó los trabajos.

 

Por otro lado, en la Sentencia, se entra a hablar del tema de las grietas y también del lijado y barnizado que fueron realizados por los demandados un año después. Todas estas cuestiones están relacionadas ya que tienen que ver con las características de la madera empleada en la realización de los trabajos.

El problema en relación con dichos defectos es determinar a quién corresponde la responsabilidad por ellos. Se habla de la responsabilidad de la demandante y también de la propia dirección de la obra, a la que corresponde la facultad de controlar la adecuación de los materiales. Al entregarse la madera, la parte demandada confiaba en los especialistas al tratarse de una obra pequeña, pero es en el momento de la recepción en el que se debe determinar la calidad del material y sería el momento para rechazarlo.

Se dice en la Sentencia también, que se desconoce a quién correspondía la decisión del material que se iba a colocar en la obra. Y es por ello que el Juez entiende que con la prueba practicada no quedó suficientemente acreditado si la responsabilidad en la existencia de esos defectos corresponden a la demandante, a otro agente de la construcción o a ambos, así el Juez no puede imputar la responsabilidad a ninguno.

 

Con todo ello, se estima parcialmente la demanda y condena a los demandados a pagar solidariamente la cantidad de dinero a la empresa demandante por la realización de las obras habiéndoseles descontado de la cantidad total de la obra, las cantidades que en la Sentencia se entienden probadas, además de los intereses legales.

 

 

Al haber estimado parcialmente la demanda, cada parte paga las costas causadas a su instancia, y las comunes por mitad.