El juzgado anula el límite e indica que destinar parte del patrimonio a la rentabilidad no hace perder la condición de consumidor

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 3 de Bergara (Gipuzkoa) ha declarado nulo el suelo del 2,30 % de una hipoteca de 138.000 euros con un interés del euríbor + 1 %, firmada en el 2010 por una pareja representada por Ferrer-Bonsoms&Sanjurjo Abogados y ha obligado a restituir todas las cantidades cobradas en exceso desde la firma en virtud de este límite.

Caja Rural de Navarra, la entidad demandada, alegó que los clientes no eran consumidores porque presumía que el dinero del préstamo lo iban a dirigir a acondicionar otras viviendas -que obtenían a través de una permuta- para venderlas o alquilarlas.

Sin embargo, en ningún momento la entidad demostró que las viviendas tuviesen el uso indicado. Aunque fuese así, indica el juez que en modo alguno ello significa que los demandantes se dediquen profesionalmente a la gestión inmobiliaria ni que actúen como empresarios. De lo contrario, cualquiera que invirtiera en activos financieros pasaría a perder la condición de consumidor sólo por destinar parte de su patrimonio a la obtención de rentabilidad. Consideró, por tanto, probado que los clientes eran consumidores.

En cuanto a la cláusula suelo, la declaró abusiva por tres razones: no informó de cuál sería el comportamiento previsible del euríbor a corto plazo simulando escenarios; no informó de que estaba contratando “realmente” un préstamo a interés fijo mínimo y variable exclusivamente al alza; y “distorsionó la información” al presentar el techo del 18 % como un factor de equilibrio cuando no era así.

Por todo ello, la sentencia declara nula la cláusula suelo del préstamo suscrito y obliga a devolver todas las cantidades cobradas de más en virtud de este límite desde el momento en que fue suscrito.

El banco “distorsionó” la información al presentar el techo del 18% como si fuese un factor de equilibrio