La entidad demandada renunció a interrogar a testigos y no demostró documentalmente haber informado adecuadamente

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 2 de Bergara (Gipuzkoa) ha declarado nulo el suelo incluido en una hipoteca de 239.000 euros y ha obligado al banco a devolver las cantidades cobradas de más por esta cláusula desde la firma del préstamo.

Los afectados, representados por Ferrer-Bonsoms&Sanjurjo Abogados, firmaron en 2006 un préstamo hipotecario de 239.750 euros con Caja Rural de Navarra. El préstamo, firmado a 35 años, tenía un interés variable de Euribor + 1,05 % -bonificable con ciertos requisitos-, pero contaba con un suelo de 2,50 %.

La entidad alegó que la cláusula había sido individualmente negociada con los consumidores y que el banco cumplió con sus deberes de información.  Sin embargo, en el juicio renunció a interrogar testigos y, a través de los documentos aportados, no pudo probar que los consumidores recibieran “una información total y adecuada sobre las consecuencias de la aceptación de la cláusula suelo”.

Priva al consumidor de poder comparar ofertas

Cita la juez al Supremo que en varias sentencias ha señalado que la falta de transparencia provoca un desequilibrio sustancial en perjuicio del consumidor, objetivamente incompatible con las exigencias de la buena fe, lo que “priva al consumidor de poder comparar correctamente entre las diferentes ofertas existentes en el mercado”

Por tanto, el juez declaró su nulidad y, dado que al tenerse por no puesta el contrato “recobra su esencia como préstamo a interés variable”, obligó a la  entidad a hacer un nuevo cálculo del que “surgirá un deber de reintegro” del banco desde el momento de la celebración del contrato.

El banco renunció a testigos y no probó documentalmente haber informado adecuadamente sobre las consecuencias del suelo del 2,50 %